Pasadores expulsores, deslizadores, elevadores angulares: cada uno debe encontrar su lugar perfecto. Este ajuste micrométrico no se basa en datos, sino en décadas de experiencia y la pericia de un maestro. ¿Por qué es importante? Porque la precisión del ensamblaje lo determina todo: un desmoldeo suave, una superficie impecable y la resistencia del molde durante millones de ciclos.




















